Lo esencial es lo interior afirmaba José Guillermo Chaminade y según este principio, la Pastoral es lo esencial en las obras educativas marianistas. Nuestra finalidad es realizar una efectiva planificación y organización de nuestro trabajo pastoral, así como del área de Educación Religiosa articulada al área de Persona, Familia y Relaciones Humanas; innovando y emprendiendo acciones concretas que respondan coherentemente con un SI a la realidad del entorno. Fomentando y potencializando en el proceso, las cualidades de liderazgo de los niños, los jóvenes, padres de familia y personal en general, trabajando directa y comprometidamente desde el desarrollo de su proyecto de vida, con el mismo espíritu de nuestro fundador; incentivando al mismo tiempo el sentido de Comunidad y Convivencia, que lleve a vivir su compromiso laical con fidelidad y entrega trabajando con ellos por los más pobres y necesitados de la sociedad, tomando conciencia del papel protagónico que tienen dentro de la Iglesia, anunciando a Jesucristo, Dios de la vida que nos invita a vivir su Reino aquí y ahora.

Atendiendo al desarrollo espiritual, filosófico, psicológico y moral de la persona humana, brindaremos orientaciones para que se aprenda a incorporar el saber de la fe en el conjunto de los demás saberes de su vida y para que, este conocimiento interiorizado, sea expresado a través de acciones concretas en medio del contexto en que se vive.

Por otra parte, las personas que se encuentran en una situación de búsqueda, o afectados por dudas religiosas, podrán descubrir, gracias a las diversas actividades pastorales, qué es exactamente la fe en Jesucristo, cuáles son las respuestas de la Iglesia a sus interrogantes, proporcionándoles así la oportunidad de reflexionar mejor sobre la decisión que deben tomar.

Respecto a las personas que no se consideran creyentes, la Dirección Pastoral – unida al área de Educación Religiosa – asumirá las características de un anuncio misionero del Evangelio, en orden a una decisión de fe; y la catequesis por su parte, en un contexto comunitario, les ayudará a crecer y madurar como personas, dentro de la comunidad antoniana marianista.

Finalmente, se enfatizará además, los valores y propuestas que forman parte del carisma marianista, expresados en sus características pedagógicas y espirituales, lo cual contribuirá al desarrollo de todos y cada uno de los miembros de la gran familia humana.