Te presentamos la Familia Marianista con sus debilidades y sus riquezas.
Mírala con bondad, es nuestra madre y nuestra familia.
Dale tu gracia para que se transforme en lo que aspira a ser.

Que sea una familia en la qué se encuentra vida y entusiasmo, 
donde cada uno puede expresar lo que piensa y lo que siente, 
lo que cree y lo que busca;
una comunidad de libertad.

Que sea una familia en la que se escucha antes de hablar, 
se acoge antes de juzgar, se perdona sin querer condenar, 
donde se anuncia y no tanto se denuncia;
una comunidad de misericordia.

Que sea una familia donde el hermano o la hermana más sencillo 
comprende lo que el otro dice, 
donde los responsables aunque sean instruidos, 
saben que es mucho lo que no conocen y 
donde cada uno se podrá manifestar tal y como es;
una comunidad para aprender sabiduría.

Que sea una familia en la que el Espíritu Santo podrá ser huésped 
ya que no todo estará previsto, regulado y ya decidido;
una comunidad para crecer en creatividad.

Que sea una familia donde la audacia por lo nuevo 
será más fuerte que la costumbre de hacer siempre lo mismo;
una comunidad que mira al futuro.

Que sea una familia en la que cada uno podrá rezar en su propia lengua, 
expresarse en su cultura y reencontrarse en su historia;
una comunidad animada por el espíritu de la encarnación, la Pascua y Pentecostés.

Que sea una familia que al verla se dirá: "mira cómo se aman" 
y no tanto "mira qué bien organizados están”; una comunidad de vida.

Familia Marianista,
eres pequeña pero creces, frágil pero llena de esperanza, 
tienes dudas pero creces, alza los ojos y contempla:
Jesús y María están siempre contigo. AMÉN.

José María Arnáiz, SM

Virgen María, mujer solidaria y madre emigrante,
tú conocistela violencia, la persecución, y el miedo;
viviste en el exilio y en Egipto cuidaste de Jesús.
Gracias por descubrirnos hoy estas facetas de tu vida,
desconocidas y poco valoradas por nosotros.


Danos tus ojos abiertos a la vida, a la realidad de mundo
y al dolor de tantos hermanos pobres y excluidos.
Danos un corazón solidario ante tanta injusticia
y sacude de nosotros el egoísmo y la comodidad.


Danos una voluntad decidida y generosa,
Dispuesta a asumir un mayor compromiso por los pobres.
Sé nuestra madre y nuestra maestra paciente 
en este aprendizaje que nos cuesta tanto.


Ayúdanos a descubrir en los rostros de tantos hermanos
la dignidad que el Padre les ha regalado
y la mirada de Jesús, identificado con cada uno de ellos.
Mantennos en la fe, en el amor y en esta lucha por el Reino.
Amén.

P. Manuel Madueño, S.M.

Salve, llena de gracia, tu perfecta apertura 
a la palabra de Dios mereció que Él tomara carne de tu carne 
y se abriera así la vía a la salvación del mundo.
En el mismo acto por el que llegaste a ser madre de Dios, 
fuiste constituida madre universal nuestra.

Henos aquí, fraternalmente unidos, 
dispuestos a renovar la alianza por la que 
te nos has dado como madre y nos hemos dado a ti como hijos, 
según la voluntad del Padre.


Forma a tu Hijo en nuestros corazones, 
y haz así de nosotros perfectos colaboradores 
en tu tarea de darle al mundo cada día.

Reúne a la humanidad en torno a tu Hijo, 
que es su Paz, su Verdad, 
para que los hombres, al reconocerte madre, 
reciban de ti al que es la Vida 
y se descubran hermanos.

Mons. Óscar Alzamora, SM